La contaminación de la industria textil en el punto de mira
- reconecrecora
- 14 feb 2021
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La industria de la moda necesita un cambio. Las tendencias de producción y consumo actuales, enmarcadas en el fenómeno de la “moda rápida”, acarrean consecuencias socioambientales en muchos casos irreparables, y la industria se ha dado cuenta de que, si quiere mantenerse, necesita reinventarse.
En 2015, la industria textil emitió el equivalente a 1.200 millones de toneladas de CO2, más que las que emitieron el transporte marítimo y la aviación internacional, juntos, según la Agencia Internacional de la Energía. Lo que hace más que evidente la contaminación de la industria textil es una realidad.
Por otro lado, la producción textil arrastra una importante huella hídrica, con un gasto de 93.000 millones de metros cúbicos por año, además de la contaminación que provocan los procesos de tinte y tratado de los tejidos, culpables del 20% de la polución global del agua. Este problema, que afecta a las fuentes de agua naturales, incide en última instancia sobre la salud de las personas que beben, riegan sus cultivos o se relacionan en torno a ese agua, así como de los trabajadores que están en contacto con los contaminantes durante los procesos.
Todo ello conduce a una situación de insostenibilidad, que tampoco es eficiente en el aprovechamiento de los recursos. Se calcula que menos de un 1% del material empleado para la producción de ropa es reciclado para nuevas prendas, lo que representa una pérdida anual de más de 100.000 millones de dólares en materiales.
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